Somos ESET

El Blog Corporativo de ESET Latinoamérica

septiembre 28, 2018

3 juegos de mesa inspirados en videojuegos

ESET

Categoría de la Nota

Recientemente comenzó la temporada 6 de Fornite Battle Royale, por escándalo el videojuego más popular del momento. Y tal es su éxito, que Hasbro anunció que el primero de octubre lanzará su versión Monopoly de Fornite. Esto nos puso a pensar al Equipo Gamer de ESET, y si bien ya te hablamos de juegos de mesa, nunca lo hicimos de aquellos que están basados en videojuegos. Puede parecer que Fornite es un adelantado, pero créenos que no, ya hubo otros que lo hicieron antes. Aquí te traemos tres casos de juegos clásicos que tienen su versión boardgame 🙂

Resident Evil 2: The Board Game
Por Juan Martín Verrelli

 

Cuando la comunidad gamer se propone algo es muy extraño que no pueda lograrse. Entre tantos casos de éxito en la historia de los Kickstarter y las donaciones, hoy es el turno de hablar de Resident Evil 2: The Board Game. El proyecto abre sus puertas a los donadores el 25 de septiembre del 2017, con un objetivo de 150 mil libras. Para la fecha de cierre, 22 días después, el proyecto contaba con más de 800 mil en patrocinio, lo que logró que los objetivos de donación se vieran agradablemente alcanzables.

El juego cuenta la historia del tan aclamado y conocido Resident Evil 2, haciendo uso de mazos de cartas y recursos para representar la falta de municiones, de hierbas curativas y la importancia en la toma de decisión a la hora de disparar o huir. Cada escenario cuenta con un objetivo principal, el cual está bloqueado detrás de un objetivo secundario donde los jugadores (hasta cuatro simultáneos) deben trabajar juntos para realizar. El juego cuenta con la mecánica de “tensión”, que se encarga de mantener el juego en constante movimiento, logrando que en cada turno que pase pueda ocurrir (o no) un evento en el tablero, levantando una carta del mazo de tensión, lo que genera que mientras más tiempo te tome cumplir los objetivos, más difícil será completar el mapa.

La campaña del juego cuenta con más de veinte horas de jugabilidad, donde cada pieza y disposición de los jugadores puede ser fichado para continuarlo en sesiones posteriores (a menos que quieras hacerlo en una sentada de veinte horas de juego, por qué no).

Lo más importante (que a mí me dio el visto bueno de este proyecto), es no solo la dedicación de sus creadores, sino su obvio conocimiento de la atmósfera que el juego quiere presentar y el conocimiento del mismo para traerlo a la vida. El juego cuenta con muchísimas figuras a disposición de los jugadores para que el ambiente sea real y agradable sobre el tablero. Incluso, gracias a un hito alcanzado, el juego cuenta con figuras extra de los propios personajes, ya sea si tu héroe de preferencia es Leon en ropa de civil, Ada con una ballesta, o incluso el tan amado por la comunidad, bloque de tofu con cuchillo (sí, lo hicieron).

En este momento, el juego está en las últimas etapas del desarrollo e incluso hay muchos videos donde hay partidas jugadas para que se comprendan bien las mecánicas y las características del juego. Si nunca tuviste contacto para jugar juegos de mesa de este tipo, esta es una excelente oportunidad para que te encuentres con un mundo tan interesante, que tal vez no sabías lo mucho que te podría gustar, de la mano de algo familiar, pero nuevo a la vez. Y ni hablar de que es un gran momento para prepararse para la lanzamiento del remake completo que CAPCOM hizo de esta joya del survival horror.

Bloodborne: The Card Game
Por Santiago Sassone

 

Si tú eres un ávido lector de nuestro blog, o especialmente de mis columnas, entonces seguramente sepas que soy un fanático del trabajo de Hidetaka Miyazaki, particularmente del mundo de Bloodborne. Qué decir… el horror cósmico lovecraftiano en un mundo gótico me parece muy tentador, sobre todo para un videojuego en donde tenemos que involucrarnos en ese mundillo y convivir con las pesadillas más tenebrosas.

Pero aquí no estoy para hablar del videojuego (ya lo hice en alguna otra ocasión, como cuando hablamos sobre videojuegos que necesitan su adaptación al cine o los exclusivos que necesitamos en PC), sino de la adaptación al formato “juego de mesa” que hizo Eric M. Lang en 2016.

El juego está basado en la idea de los Chalice Dungeons y no en la historia principal. En este sentido, entre dos y cinco cazadores entran a una mazmorra específica en donde los esperan diferentes abominaciones. Hay cinco jefes finales para elegir y cada uno tiene habilidades que cambian el estilo de cada partida; pero para llegar al jefe y salir de la mazmorra, tenemos que pasar por varios enemigos y mini-jefes que nos van a ir haciendo la vida “un poco” imposible.

En cada ronda los monstruos atacan y debilitan a los cazadores quienes, luego, contraatacan en grupo jugando cartas que representan las armas que tienen en su poder. Con cada ataque, los jugadores ganan sangre (o “blood echoes” que es la experiencia en el juego) de los monstruos y también algún trofeo que representará puntos de victoria si es que logran salir del laberinto.

Los cazadores pueden atacar todo lo que gusten, pero hay un truco: si mueren a manos de un monstruo pierden toda la sangre que recolectaron y comienzan de cero. Bien similar al juego, lo ideal es atacar y saber cuando recluirse en el “sueño del cazador” esa zona segura en donde puedes salvaguardar la sangre que conseguiste sin miedo a perderla, pero a costa de no atacar en ese turno.

Este juego de mesa combina estrategia, paciencia, un poco de trabajo en equipo y algo de astucia para saber cuándo aprovechar y jugar solo para conseguir más trofeos y sangre de los monstruos. Si jugaste Bloodborne o alguno de sus primos (Dark Souls, naturalmente), entonces sabes de lo frustrante y de lo amigo que te vuelves de la pantalla de “Estás muerto”. “Mi objetivo con este juego fue canalizar la intensidad y la frustración del videojuego en una lucha entre jugadores. Ah, y que haya muchas muertes”, en palabras de Lang el mejor resumen del juego posible.

DOOM: The Board Game
Por Sabrina Blaha

 

La eterna batalla entre el bien y el mal; entre ángeles y demonios; o marines y demonios (?) ¡Si!, esto es DOOM: The Board Game. Si bien este juego de mesa cuenta con más de una edición, siendo la primera en 2004 y la segunda en 2016, vamos a focalizarnos en la más actual.

Para jugar necesitaremos entre dos y cinco jugadores, de los cuales uno será el que maneje a los demonios y el resto serán marines. Al comenzar, primero debemos elegir inicialmente una de las dos operaciones disponibles del manual, la cual a su vez tendrá seis misiones cada una. Esta elección es la que nos determina cómo armar el tablero, el cual está conformado por diversas piezas que son encastrables y reversibles, de manera que nos permite armar una gran cantidad de escenarios diferentes. Cada uno cuenta con diversos elementos que irán formando parte del gameplay, como paredes (que nos bloquean el paso entre casilleros), terrenos infranqueables y terrenos complicados (el cual atravesar nos requiere un punto extra de movilidad).

Una vez hecho esto, cada bando debe elegir sus cartas; por un lado, si somos marines elegiremos una carta de personaje junto con una habilidad especial que varía según la elección que realicemos, dos fichas de armas que nos otorgarán cartas pertenecientes a cada una de esas armas y diferentes cartas para ir utilizando durante el juego. Por otro lado, si somos demonios contaremos con un mazo de eventos (que no tienen puntos de daño sino acciones), cartas en mano con las que iremos dando vida a las criaturas, cartas de demonio y de invasión (que son las que indican cómo aparecen los demonios en los diferentes portales).

A su vez, cada partida lleva una carta de amenaza que nos indica alguna regla especial o en qué momento se puede invocar a los demonios; cartas de objetivo (que nos indica cómo gana la partida cada bando) y cartas de aturdimiento que nos recuerda el estado durante la partida (así como las desventajas de estar aturdido).

En cada ronda, el jugador demonio levanta cartas de evento para poder jugar la partida, y se levanta una carta de iniciativa para verificar quién arranca primero. Cuando llega el turno de los marines, ellos también levantan cartas de evento (aunque sustancialmente menos que los demonios), con las cuales realizan sus ataques y movimientos. Dentro de las cartas es posible ganar defensa o acciones especiales que nos irán ayudando (o no, dependiendo de nuestro bando) a lograr nuestro objetivo; y así hasta que consigamos la suficiente cantidad de fichas para poder ganar.

Lo destacable de esta versión, a diferencia de la primera, es que las partidas son más cortas y por ende ideal si buscamos un juego de mesa sin mucha carga de juego.

Y así llegamos al final del post de hoy, pero como siempre te decimos, estas fueron nuestras opiniones. ¿Tú qué opinas? ¿Qué otro juego de mesa incluirías? ¡Cuéntanos todo en la caja de comentarios! Por último, no olvides que la encuesta gamer de este mes se encuentra activa; solo debes completar con tus datos y opiniones sobre la temática y participarás por un juego a elección en Steam.

Créditos imagen: ©steamXO/flickr.com


ESET

Disfruto de la tecnología desde muy pequeño, precisamente desde los cuatro años cuando me regalaron mi primera NES. Con el pasar del tiempo seguí haciéndolo, como buen gamer, con varias consolas, PCs y hasta equipos móviles. Pero también hay otra rama de la tecnología que me gusta mucho: l...

>   Ver más

Notas Relacionadas

Comentarios

Deja un comentario